Semana Santa

Para EL GUERRERO, la Semana Santa tiene un significado que va mucho más allá del significado religioso que la misma conlleva, ya que sus Semanas Santas, desde muy pequeño, siempre han estado llenas de mucha tradición y unión familiar, por eso desde el primer día que me invitó sentí que era una oportunidad muy especial y debo confesar que ME ENCANTÓ!!!, poder disfrutar de la reunión de toda la familia en una misma casa, por lo menos unas 80 personas (o tal vez más, la verdad es que nunca he sacado la cuenta) conviviendo, hablando todos al mismo tiempo, contando sus anécdotas, haciendo remembranzas; ver compartir en la misma mesa desde el bebé de meses hasta el bisabuelo de 100 años es algo que definitivamente para mí ha significado toda una experiencia, sobre todo si consideramos que, como ya les he contado, soy hija única y no provengo de una familia tan numerosa.  Entre todas las tradiciones familiares que rodean a la Semana Santa, está una, que en forma muy particular, toca lo más profundo de mi corazón y es porque basado en esta historia, EL GUERRERO decidió pedirme matrimonio un Sábado de Gloria, delante del anda de María Magdalena (mejor conocida por todos en la familia como “LA MAGDALENA” o en más confianza como “MAGDALA”).

Y es que la historia de cómo La Magdalena llega cada Jueves Santo a la casa de la familia de EL GUERRERO en Las Tablas, Provincia de Los Santos, es una historia única, llena de sentimiento y de mucho amor. Resulta que el abuelo de EL GUERRERO, (A quien vamos a llamar “El bis”, por ser el orgulloso bisabuelo de varios retoños de la familia, incluyendo por supuesto al Gran JD) oriundo de Las Tablas, fue una noche a un “Baile” en la conocida “Calle Arriba” y allí ve a una hermosa mujer de quien se enamora a primera vista. Después de preguntar a todos los que conocía sobre tan hermosa y distinguida mujer, se fue a la Iglesia y allí, mientras rezaba, posó sus ojos en  la imagen de María Magdalena y se dio cuenta que de todos los Santos que estaban en la Iglesia esa era la que más descuidada estaba. Se acercó entonces a ella y elevando una oración pidió su intersección para que aquella mujer tan hermosa, que él había visto en el baile, se enamorara de él y que si ella le decía que SÍ!, él le prometía que ella iba a ser la Santa más linda de esa iglesia.

Así pasaron los meses y aquella hermosa mujer se convirtió en “la Bisa” y como en los cuentos de hadas “Vivieron Felices para Siempre”. Desde aquella época, el anda de María Magdalena se arregla todos los años para la Semana Santa en la casa de la familia materna de EL GUERRERO, mejor conocida como “La Casa Grande” , allí llega LA MAGDALENA desde el Jueves para ser limpiada, cambiarle su traje de diario por un hermoso atuendo de gala y un manto que sin duda atrae todas las miradas. De esa manera, María Magdalena luce sus mejores galas para la procesión del Viernes Santo.

Parte de la tradición consiste en que los hombres y mujeres de la familia que están solteros le piden a La Magdalena que les ayude a conseguir a la “Novia(o)” y/o “Esposa(o)” que anhela su corazón. De allí el interesado va con la “novia” o si es interesada va ella misma y ayudan a limpiar la imagen de La Magdalena, a vestirla y a que esté lista para cuando toque subirla al anda que ha sido previamente preparada y decorada.

Siendo así las cosas y teniendo casi 2 años de conocernos, EL GUERRERO me llevó a la Semana Santa con toda su familia, para mí no era nada extraño pues ya me había invitado el año anterior y como me había encantado la experiencia, iba de muy buena gana. En nuestro camino de Panamá hacia Las Tablas hicimos una parada técnica en la carretera en un lugar en donde venden una empanadas deliciosas, de hecho, cada vez que viajamos hacia el interior tratamos de parar en ese lugar a comernos nuestras respectivas empanaditas de queso. EL GUERRERO, por su parte, siempre aprovechaba y metía $0.25 centavos en una maquinita que tenía unos huevitos plásticos que contenían alguna sorpresita y siempre me decía: “Si me sale anillo, me caso”, daba vuelta a la perilla y ZAZ!! allí va el anillo!! jajajajajaj…no les puedo decir cuántos anillitos de juguete ya me había regalado y en esa ocasión, rumbo a la Semana Santa en Las Tablas no fue la excepción, metió los $0.25 centavos que ya llevaba preparados en el bolsillo de su pantalón, giró la perilla y Salió el Anillo!!…nos miramos y nos reímos como tantas veces en que habíamos hecho exactamente la misma dinámica.

Seguimos nuestro recorrido hacia Las Tablas y finalmente llegamos a “La casa Grande” un Jueves Santo, La Magdalena ya estaba en el Portal y la familia comenzaba a reunirse para hacer la tertulia nocturna. Al día siguiente, era hora de limpiar a La Magadalena, mi suegra me pidió que por favor la ayudara a limpiarla y hasta blush me dió para que le pusiera, mientras otras primas de Rodrigo ayudaban a vestirla. Finalmente estuvo lista para subirla al anda, la cual había sido bellamente decorada. En cada una de las esquinas del anda se habían puesto unos candelabros altos con luces y flores. Al llegar al Centro del Parque todos tenían que ver con la Santa.  Estaba realmente espectacular y yo me sentía felíz de poder acompañar a toda la familia en la procesión, luciendo un anda tan hermosa.

Al día siguiente, Sábado de Gloria, mi suegra nos pidió que le ayudáramos a quitar los candelabros altos que tenía el anda en cada esquina para que no se fueran a caer el Domingo durante la “Corredera de Los Santos” y así nos fuimos EL GUERRERO y yo, con ropa de trabajo a ayudar a quitar los candelabros al anda. Una vez se quitó el último candelabro, EL GUERRERO y yo quedamos solos delante del anda de La Magdalena y mientras admirábamos lo hermosa que estaba la decoración, a pesar de que ya le habíamos quitado una parte, él se puso a mi lado y me dijo: “La Magdalena me ha pedido que te entregue algo hoy” y yo me le quedé mirando con cara de extrañeza. Luego fue sacando de su bolsillo uno de esos huevitos de plástico, de los tantos que habíamos recogido en nuestras “paradas técnicas” hacia el Interior. Cuando vi el huevito me eché a reír y le dije: “no juegues con eso” y él me dijo: “Míralo Bien” y como la cubierta era transparente, pude ver en el fondo que no se trataba de un anillito de mentira de los que siempre nos salían en el juego sino que había adentro un anillo real de compromiso, mientras que EL GUERRERO me decía: “TE QUIERES CASAR CONMIGO?”. En ese momento mi corazón latía tan rápido, estaba tan emocionada y feliz al mismo tiempo que las palabras no me salían y lo único que salió y a borbotones fueron lágrimas y más lágrimas de alegría!!! Como no podía hablar pero tampoco podía dejar de llorar, EL GUERRERO me dice: “Pero si no quieres no nos casamos, no te preocupes, no llores”…y en ese momento solté la risa y le dije “Sí quiero!”.  Ambos nos quedamos unos minutos en la iglesia, abrazados, mientras compartiamos aquel momento mágico.

Cuando salimos de la iglesia nos esperaba mi suegra para felicitarnos, pues ella ya sabía de la noticia, y así, poco a poco, todos se fueron enterando y llenándonos de besos y abrazos.

Para mi sorpresa, mi mamá y mi tía Grettel también estaban enteradas, pues EL GUERRERO, muy caballeroso, había ido, antes de  invitarme a ir con él a Las Tablas para la Semana Santa, a hablar con ellas y a contarles de sus intenciones de proponerme matrimonio.

Así pues, la SEMANA SANTA, ha tenido, tiene y tendrá siempre un lugar muy especial en mi corazón y representa una parte muy importante en mi vida no sólo en lo religioso sino también en lo personal y en lo familiar. Representa el momento en que decidimos unir nuestras vidas y  recorrer juntos este maravilloso camino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s